APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La pareja sustituta

La pareja sustituta

En La pareja sustituta, una emotiva novela de fantasía y romance, la vida de Anya se desmorona cuando su novio la rechaza públicamente para enlazarse con su media hermana, Liliana. En medio de la humillación, el imponente Alfa Samuel Torres interviene y la reclama como su compañera. Durante un lustro, él le brinda un refugio idílico y una devoción aparentemente perfecta. Sin embargo, todo se derrumba cuando Anya descubre una dolorosa verdad: Samuel siempre estuvo enamorado de Liliana, y ella solo ha sido una fachada para proteger la felicidad de su hermana.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Al amanecer siguiente, miré a Samuel a los ojos y le dije:

—Vamos juntos a la Manada Rosa Blanca.

Su expresión se congeló por una fracción de segundo, pero enseguida volvió a ser la de siempre.

—Está bien... pero después de entregar el obsequio, regresamos de inmediato.

Yo sabía que no quería que asistiera. Temía que mi presencia arruinara la celebración de Liliana. Pero yo solo quería ver a mi familia por última vez. Después de todo, al día siguiente desaparecería de sus vidas para siempre.

Cuando llegamos a la manada, Liliana estaba en el centro del salón, rodeada de invitados vestidos con sus mejores galas, todos felicitándola por su embarazo y por haber conseguido la nominación para Sanadora Principal.

Los ancianos del consejo la miraban con ojos llenos de aprobación.

—Liliana logró formular un antídoto contra el veneno de la hierba de lobo —dijo uno de ellos con solemnidad—. Es la candidata ideal.

—¡Impresionante! —comentó otra voz—. Normalmente, esos avances vienen del laboratorio del Gremio de Sanadores...

—Exacto, y por eso el gremio ya le entregó el certificado. Tiene un talento natural.

Me detuve en seco a pocos pasos de la entrada.

Hacía apenas unas semanas, con ayuda de mi maestra, terminé de perfeccionar un antídoto contra la hierba de lobo. ¿Era posible que…?

No, no era una coincidencia.

Mi mirada fue directa hacia el centro del salón, donde colgaba el certificado del gremio. Leí los datos, la fórmula, los porcentajes… y sentí un puñal atravesarme el pecho.

Era mi fórmula. Esa que desarrollé durante dos años, noche tras noche, con cada fibra de mi ser. La misma que ahora aparecía firmada por Liliana.

Ella me vio. Hubo un leve cambio en su rostro: tensión, antes de esbozar una sonrisa. Se acercó con su delicado vestido blanco y, con voz suave pero llena de veneno, susurró:

—¿Te gusta el antídoto, Anya? Lástima que ahora me pertenece… ¿qué vas a hacer?

Mis ojos ardían de furia. Estaba por responderle cuando, de pronto, soltó un grito agudo. Retrocedió tambaleante, con las manos sobre el vientre y el rostro contorsionado de dolor.

El caos estalló de inmediato.

—¿Qué pasó?

—¡Está embarazada! ¿¡Cómo pudiste empujarla!?

En ese momento, en medio del alboroto, escuché una voz que rompió todo dentro de mí.

—¡Liliana!

Tal vez los demás no lo notaron, pero yo sí: esa voz era la de Samuel. Y la angustia en ella era… real.

Lo miré, y, al notar mi atención, intentó controlar su expresión. Habló con calma, pero su reproche me golpeó más fuerte que un grito.

—Sea lo que sea que haya pasado… Liliana está esperando un hijo. No deberías haberla tocado.

Lo miré fijamente. Este era el mismo hombre con el que había compartido cinco años de vida. ¿Cuándo se volvió tan desconocido?

En ese momento, alguien anunció una noticia que hizo temblar los cimientos de mi alma: Liliana, con su «nueva» fórmula, había vencido a cuatro candidatas y se había convertido oficialmente en la Sanadora Principal de la manada.

En los ojos de Samuel vi algo que jamás me había mostrado a mí: alegría pura, sin reservas.

Mi voz apenas fue un murmullo, cuando me atreví a preguntar:

—¿Por qué la fórmula del antídoto de Liliana es idéntica a mi investigación?

Samuel se tensó por un segundo, antes de recomponerse y fingir que no entendía.

—Tal vez... es solo una coincidencia. Sus investigaciones iban en la misma línea que las tuyas...

No le respondí, sino que me limité a dedicarle una sonrisa amarga.

La fórmula estaba guardada en el escritorio de nuestro hogar. Nadie más tenía acceso... excepto él.

Ahora todo encajaba.

Ese antídoto lo había desarrollado para salvarle la vida. Un año atrás, Samuel consumió por accidente hierba de lobo y sufrió episodios de furia incontrolable. El antídoto debía ajustarse a cada tipo de intoxicación, con proporciones exactas según la gravedad. Me costó meses afinarlo, pero lo hice por él, por amor.

Sin embargo, ya no había nada más que investigar. Nada que proteger.

Porque lo que más quería… ya se había perdido.

También te podría gustar

Portada de la novela Cuando dejé de ser la obligación de mi Alfa
9.1
Después de diez años de sacrificar sus sueños para entrenar como la Luna perfecta de Damien, la protagonista toma una decisión drástica: exigir la ruptura de su vínculo de almas. Cansada de que su Alfa priorice siempre a Lilith, la viuda de su hermano, bajo la excusa de una promesa del pasado, ella decide no soportar más sus reproches de inmadurez. Dispuesta a demostrar que no es una loba inútil, planea escapar hacia las tierras de manadas neutrales, un lugar donde el poder de Damien no podrá alcanzarla.
Portada de la novela Hija del Olvido
9.8
En la novela moderna de terror Hija del Olvido, la injusticia desencadena una pesadilla sobrenatural. Tras ser falsamente acusada por su hermanastra de provocar un accidente, una joven sufre el peor de los castigos: su propio padre la encierra en el maletero de un coche para obligarla a disculparse. A pesar de sus súplicas, el vehículo queda abandonado en el garaje. Siete días de absoluto aislamiento y oscuridad transcurren antes de que su progenitor regrese a buscarla, ignorando que la dócil hija que dejó encerrada ha desaparecido para dar paso a algo completamente distinto.
Portada de la novela La boda que nunca fue mía​
9.1
Tras sobrevivir a un naufragio, Ezequiel se casó conmigo, pero la tragedia nos marcó cuando su amiga de la infancia se suicidó en el mismo mar. Consumido por el dolor, él me culpó, encerrándome en el sótano durante mi embarazo y dejándome morir desangrada en el parto para salvar a la bebé, a quien nombró en honor a su difunta amiga. Ahora, he revivido el día que me pidió matrimonio tras el accidente. Al ver su mano extendida, decido retirar la mía con tranquilidad y terminar nuestra relación.
Portada de la novela La Falsa Susurradora de Cadáveres
8.3
Tras ser asesinada por una familia que la acusaba de profanar difuntos, una dedicada forense despierta en el pasado. Ha regresado al día en que Olivia Montoya, la supuesta 'Susurradora de Cadáveres', anunció su don por primera vez. En su vida anterior, Olivia plagiaba sus detalladas autopsias haciéndose pasar por un milagro. Para evitar su trágico final, la protagonista decide renunciar y trasladarse a un área administrativa, dejando a la farsante expuesta y sin su fuente de información.
Portada de la novela La Luna Que Fingió Su Muerte
9.4
La Luna Que Fingió Su Muerte presenta la historia de Elara, quien ha decidido escapar definitivamente de su compañero, el Alfa Aiden. Aunque todo el mundo de hombres lobo cree que él la ama con locura por sus constantes atenciones, la realidad es muy distinta. Aiden la ha abandonado una vez más para pasar la noche con la modelo Omega, Cassia. Cansada de su hipocresía y corrupción, Elara contrata a un errante en el mercado negro para planear su falsa muerte por envenenamiento con acónito. Su escape ocurrirá durante la ceremonia de coronación, el evento más sagrado para él, donde le dejará un cadáver perfecto.
Portada de la novela Me Arranqué la Marca del Alfa
8.7
Tras esperar una década, la protagonista recibe la propuesta de matrimonio de Mike, su Alfa y compañero destinado. Sin embargo, la ilusión se desmorona al descubrirlo profesando su amor a otra mujer y prometiendo disolver su lazo sagrado. Decidida a no ser humillada, ella toma la firme resolución de romper su vínculo. En lugar de someterse, planea regresar a la manada Deep Blue para asumir el liderazgo en solitario, abandonándolo el mismo día de su ceremonia de emparejamiento.