APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Última Carta

La Última Carta

Gabriel Fuentes y Julieta Ramírez siempre se detestaron, pero la presión social los obliga a un matrimonio por conveniencia. Dispuesto a humillarla, Gabriel libera gallinas en la boda, pero la fría reacción de Julieta apaga sus burlas. Ante su empeño por casarse, él le advierte con desprecio que se arrepentirá. Tres años después, tras presenciar la novena infidelidad de su esposo, Julieta comprende finalmente la crueldad detrás de aquella vieja advertencia que marcó el inicio de su tormentosa unión.
Capítulos
Compartir

Capítulo 7

Julieta llamó a Gabriel por teléfono. Pero, después de que él le colgara tres veces seguidas, se le acabó la paciencia y le escribió un mensaje corto.

No pasaron ni dos minutos antes de que el celular sonara con su nombre en la pantalla. Pero su voz... sonaba agotada.

—Camila está enferma. Tengo que quedarme con ella. Lo último que te prometí, lo hacemos en dos días, ¿sí?

Estaba por colgar cuando Julieta alzó la voz:

—¡No puede ser!

Del otro lado, Gabriel soltó una risa irónica.

—¿Dos días, Julieta? ¿De verdad vas a armar drama por eso? No seas ridícula.

Julieta sintió que algo se le atoraba en la garganta, pero, como pudo, aguantó las ganas de romper a llorar.

—Gabriel... solo falta una cosa. Una. ¿Qué pasa? ¿Te arrepentiste? ¿Quieres seguir siendo mi esposo? Porque, si tú quieres... yo no tengo problema, ¿eh?

Gabriel, como siempre, cayó en sus provocaciones, y, como siempre, Julieta colgó con una carcajada entre dientes, aunque con lágrimas cayéndole al mismo tiempo. Las sentía rodar por sus mejillas hasta su boca. El sabor amargo le raspaba el alma.

Tenía miedo.

Miedo de que Gabriel notara lo débil que estaba. Miedo de que muriera... y, aun así, él solo supiera reírse de ella.

Por eso, antes de que llegara, le pidió a Antonia que la maquillara.

Tardó casi veinte minutos en bajar. Cada paso era un desafío.

Gabriel la esperaba afuera, impaciente.

—¡Qué lenta eres! Es la última cosa. ¡Dilo de una vez!

Julieta no respondió. Subió al auto, se abrochó el cinturón y, solo entonces, lo miró.

—Es muy simple. Quiero que me cocines el almuerzo.

Gabriel la miró sin entender.

—¿Solo eso? ¿Una comida?

—Solo eso.

Él no quitaba los ojos de encima, como si sospechara que había alguna trampa. Después de todo lo que ella le había exigido antes, esperaba algo imposible.

Pero no. Solo le pedía una comida.

Revisó la hora, envió un par de mensajes rápidos y arrancó el auto.

Terminaron en el supermercado.

Era la primera vez que Julieta y Gabriel hacían algo así juntos. La primera vez que parecían... una pareja normal. Gabriel empujaba el carrito, mientras Julieta iba a su lado, diciendo qué llevar.

En la caja, un niño pasó corriendo y estuvo a punto de chocar contra ella. Gabriel, sin pensarlo, la protegió con el brazo y la tomó de la mano.

Julieta bajó la mirada y, al ver sus manos entrelazadas, se le nublaron los ojos. Era la segunda vez que Gabriel la tomaba de la mano... por voluntad propia.

Pero ese calor, esa sensación... duró poco. Gabriel la soltó como si quemara.

Volvieron al apartamento que alguna vez compartieron, un lugar que no guardaba buenos recuerdos.

Gabriel se había casado con ella obligado, y, durante todo el matrimonio, no había hecho más que mostrarle su rechazo.

Las infidelidades habían sido tantas... que casi había perdido la cuenta.

Al entrar, Gabriel se cambió de zapatos y se encaminó directo a la cocina.

Julieta, apenas cerró la puerta, se dejó caer en el suelo. Estaba exhausta.

Pero cuando él volvió con los platos, ya se había levantado y sonreía como si nada pasara.

No sabía que Gabriel sabía cocinar. Y ahora que lo hacía, no era por ella.

Era por Camila, claro. Solo podía ser por Camila.

—¿Todo eso? —preguntó Julieta, mirando los platos uno tras otro—. ¿Tú crees que dos personas pueden comer tanto?

Su cuerpo no podía más. Ni siquiera tenía apetito.

Gabriel colocó el último plato sobre la mesa y se cruzó de brazos.

—¿Quién dijo que somos solo dos?

También te podría gustar

Portada de la novela Adiós Matrimonio Falso: Soy la Donna del Submundo
9.8
En esta novela moderna de mafia y romance, Evangeline creía tenerlo todo como futura madre del heredero de las familias Jenkins y Collins. Sin embargo, el día de la firma de la herencia, su esposo Vincent y su padre desaparecen. Pronto, una transmisión en vivo le revela una cruel traición: su matrimonio nunca fue válido y Vincent planea legitimar al hijo que espera con su media hermana, Sarah. Con el corazón roto, Evangeline recibe un mensaje de la familia Gallo que le ofrece un nuevo destino para su bebé.
Portada de la novela Bloqueé al CEO Equivocado
9.1
Tras más de un año de relación a distancia, una joven recibe una foto del almuerzo de su novio virtual. Lo que parecía un tierno detalle cotidiano se convierte en una revelación impactante al descubrir el logotipo de Tecnologías Maika, su propia empresa, impreso en el plato. Paralizada por la increíble coincidencia, se enfrenta a la desconcertante sospecha de que su pareja digital trabaja en su mismo edificio, desatando un inesperado juego de identidades en su entorno laboral.
Portada de la novela Cuando Dejé de Esperarte
9.2
Tras levantarse de la cama de Antonio Toscano, la protagonista recibe su ropa interior de manos de él, quien le comunica con total frialdad que ha modificado la clave de acceso a su hogar. Con la instrucción de no regresar a menos que sea estrictamente necesario, Antonio justifica su decisión ante el desconcierto de ella: la mujer a la que tanto tiempo intentó conquistar finalmente ha aceptado ser su novia, y él no está dispuesto a arriesgar esa nueva relación permitiendo que se encuentren.
Portada de la novela El Castigo del Don
8.6
En la novela moderna de acción y mafia El Castigo del Don, Sophia Vitale, esposa del líder, es enviada a inspeccionar un arsenal debido a un desfalco. Sin embargo, la ahijada de su esposo provoca una explosión para matarla. En su vida pasada, Sophia sobrevivió y dio a luz, solo para ser quemada viva por su propio esposo en venganza por la muerte de su ahijada. Al regresar en el tiempo al momento exacto del estallido, Sophia decide cambiar su destino: no llamará a su marido, sino a su padre.
Portada de la novela La Boda que Nunca Notó
9.2
En La Boda que Nunca Notó, Carly descubre la traición de su novio, el heredero de la mafia Ted Moretti, al verlo comprometerse con Anya en un video viral. Al confrontarlo en secreto, lo escucha asegurar con desdén que Carly jamás lo dejará tras seis años juntos. Decepcionada, ella planea su partida en silencio. Un mes después, el mismo día del enlace de Ted, Carly se casa con otro hombre. Cuando sus caravanas nupciales se cruzan en la ciudad, Ted la ve vestida de novia junto a otro, perdiendo el control por primera vez.
Portada de la novela Me Echó Por Su Esposa Plagiadora
9.0
Tras pasar noches sin dormir por un proyecto, la arquitecta principal de la firma descansa en su escritorio. Flora Vargas, una nueva diseñadora, la confronta y decide despedirla con desprecio, minimizando su esfuerzo y su rol clave en el éxito de la empresa. Al cuestionar su autoridad para echarla, Flora revela con arrogancia que está casada con el director general de la compañía. La revelación deja helada a la protagonista, quien descubre que el director es, en realidad, su propio novio.