APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi Novio Me Entregó a los Zombis

Mi Novio Me Entregó a los Zombis

Traicionada por su pareja, José Halabe, quien la arrojó a los zombis para vengar a su amiga de la infancia Susana, la protagonista muere devorada. Sin embargo, despierta misteriosamente en el pasado, justo el día de la evacuación final. Esta vez, en lugar de salvar a José para asegurar su supervivencia, decide dejar que él y Susana enfrenten juntos su destino fatal. Una apasionante historia de terror, acción y venganza donde el egoísmo del pasado sellará el cruel destino de los traidores.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

—¡José, sabía que me ibas a esperar!

Susana apenas podía respirar. Sus ojos estaban llenos de emoción.

Con la pésima condición física que tenía, haber corrido desde el este de la ciudad hasta la pista de aterrizaje era prácticamente un milagro.

José soltó un largo suspiro de alivio y sonrió.

Pero justo en ese momento, desde la distancia se escuchó una explosión ensordecedora.

La última línea de defensa había caído ante la horda de zombis.

***

La compuerta del helicóptero de rescate se cerró en ese mismo instante, y la aeronave despegó de la pista con parte de los sobrevivientes a bordo.

Los compañeros que quedaron en tierra estallaron de rabia.

—José, ¡eres un maldito loco! ¡Nos acabas de dejar sin la última salida para sobrevivir!

—¡Y esa desgraciada también! ¿Por qué demonios tenías que volver a casa la noche antes de la evacuación por una guitarra? ¿Para quién ibas a tocarla?

Los insultos llenaron toda la pista. Susana se puso pálida del susto.

—Lo siento. Esta guitarra es mi tesoro más preciado. No pensé que por eso se fuera a retrasar la evacuación de todos.

Al ver las miradas llenas de odio a su alrededor, abrazó la guitarra con fuerza y se escondió rápidamente detrás de José.

Los compañeros también empezaron a mirarme con resentimiento.

—Jefa, antes usted nos salvó de la muerte una y otra vez. La reconocimos como jefa porque confiábamos en usted. Pero usted, ¿cómo pudo dejarse llevar así?

Puse cara de culpa y les di a algunos unas palmadas en los hombros.

—Esta vez fue mi culpa. No debí dejarme llevar por mis sentimientos. Pero ya no sirve de nada hablar de eso. No pierdan la calma. Sé que cerca de aquí hay un refugio temporal. Podemos refugiarnos ahí primero.

José pasó un brazo por los hombros de Susana y soltó un resoplido desdeñoso.

—Qué montón de cobardes. ¿Acaso Yolanda no está aquí todavía? Ella nos ha sacado vivos de tres hordas de zombis. ¿Y qué importa si perdimos esta oportunidad de evacuación? Esperamos la siguiente y punto.

Al oír esas palabras, mi equipo se enfureció aún más.

Pero ante la crisis que teníamos encima, nadie tenía tiempo para seguir discutiendo con José.

Media hora después, por fin llegamos al refugio temporal.

Cuando la pesada puerta blindada se cerró lentamente, los rugidos de los zombis quedaron del otro lado.

—Por fin estamos a salvo.

Todos soltaron un largo suspiro y se desplomaron en el suelo, agotados.

Pero justo entonces, un miembro del equipo exclamó de pronto:

—¡Tenemos un problema! Acabo de recibir un mensaje. Los helicópteros de hoy eran la última tanda de evacuación. El ejército va a abandonar esta zona.

—Entonces, ¿la operación de evacuación terminó por completo? ¿Nos quedamos atrapados para siempre en este maldito lugar?

Los rostros de los compañeros palidecieron. Hasta sus voces temblaban.

En ese momento, José hizo una mueca de indiferencia.

—Mírense nada más, qué inútiles. El refugio tiene suficientes reservas de comida para aguantar al menos tres meses. Aunque el ejército no venga a rescatarnos, después podemos movernos por nuestra cuenta.

Activé el equipo de comunicación militar e introduje la contraseña con familiaridad.

—No entren en pánico. Ya contacté a los altos mandos del ejército. Prometieron enviar un equipo de fuerzas especiales a recogernos dentro de tres días. Mientras tanto, descansen y recuperen fuerzas.

Al escuchar la noticia, todos soltaron un suspiro de alivio.

José también sonrió de oreja a oreja y tomó la mano de Susana, emocionado.

—¡Qué bueno! ¡Nos van a rescatar dentro de tres días!

Al ver a los dos tan felices, los rostros de mi equipo se ensombrecieron.

—Jefa.

Enrique bajó la voz y me llevó a una esquina.

—¿Los cupos que pidió al ejército alcanzan para todos? Contando a esos dos, somos ocho en total.

Asentí suavemente.

—Somos ocho. Pero solo pedí siete cupos.

Al oírlo, Enrique se quedó desconcertado al principio. Después pareció entender algo. Bajó todavía más la voz y preguntó con cautela:

—Entonces, ¿uno de nosotros no podrá subir a la aeronave?

Miré de reojo a José, que en ese momento le daba agua a Susana, y una sonrisa fría se dibujó en mis labios.

—Tranquilo. Los cupos de ustedes ya están asegurados. En cuanto al último cupo, cuando llegue el momento, veremos a quién elige José.

Enrique y yo intercambiamos una mirada de entendimiento.

Mientras tanto, José, que no se daba cuenta de nada, le secaba con ternura el sudor de la frente a Susana.

—Susana, no te preocupes. Yo me voy a asegurar de que llegues sana y salva a la zona segura.

Al ver esa escena, no pude evitar sentir una vaga expectativa.

Cuando llegara el nuevo rescate, ¿qué decisión tomaría José?

También te podría gustar

Portada de la novela Adiós Ex, Hola el Rey del Bajo Mundo
8.8
El día de su boda, Emilia es humillada por su prometido, Ryder Conti, quien se casa con otra mujer por interés. Tras romper con su pasado, ella viaja a Sicilia para contraer nupcias con el Padrino de la familia Vettori. Tres años después, Emilia regresa a New Valley convertida en la respetada Donna del bajo mundo junto a su esposo e hijo. Al reencontrarse con un arrogante Ryder que la confunde con una simple sirvienta, él descubrirá que la mujer que abandonó ahora tiene el control absoluto.
Portada de la novela El Arrepentimiento del Jefe de la Mafia
9.2
Como doble de riesgo de la amante del líder mafioso Ignacio García, siempre enfrenté la muerte en su lugar. Tras ser secuestrada por octava vez, Ignacio me abandona en plena negociación para rescatar el primer beso de su amada. Herida de gravedad por mis captores y ante la burla de sus hombres, comprendo que mi misión del sistema para salvar al jefe criminal ha fracasado. En esta novela de acción y romance moderno, la muerte y la eliminación del sistema acechan mientras mi vida se apaga.
Portada de la novela El Blanco Ocaso De Un Alfa Sin Alma
9.8
La vida de Ivy se derrumba cuando su pequeño hijo Ethan muere en territorio errante. Aunque su pareja, el Alfa Alexander, promete venganza, ella descubre una verdad devastadora: su cachorro pudo salvarse, pero Alexander impidió su auxilio para proteger a Lucas, el hijo bastardo que tuvo con su amante. Traicionada y con el corazón roto, Ivy decide reclamar su derecho de nacimiento en la Manada Imperial. Su único objetivo ahora es usar su verdadero poder para destruir por completo a la Manada Moonstone.
Portada de la novela El Castigo del Don
8.6
En la novela moderna de acción y mafia El Castigo del Don, Sophia Vitale, esposa del líder, es enviada a inspeccionar un arsenal debido a un desfalco. Sin embargo, la ahijada de su esposo provoca una explosión para matarla. En su vida pasada, Sophia sobrevivió y dio a luz, solo para ser quemada viva por su propio esposo en venganza por la muerte de su ahijada. Al regresar en el tiempo al momento exacto del estallido, Sophia decide cambiar su destino: no llamará a su marido, sino a su padre.
Portada de la novela La Heredera Traicionada
9.2
Tras ser asesinada por su propio hermano en su vida anterior, la protagonista de esta historia de mafia y acción despierta justo en el momento en que los enemigos asaltan su hogar. En su pasado, la negligencia de su hermano por salvar a su amante provocó una tragedia familiar que terminó en traición y muerte por la herencia. Ahora, de regreso en el tiempo mientras los rivales fuerzan la entrada de la mansión, ella tiene una segunda oportunidad para cambiar su destino, sobrevivir al ataque y reclamar lo que es suyo.
Portada de la novela La Madre Contraataca
8.8
Tras un ataque de un clan rival, el subjefe Gio Rocco revela una dolorosa sospecha: Don Domenico De Luca fue hallado en una situación comprometedora con su secretaria. Aunque la protagonista se resiste a creerlo, la realidad la golpea al entrar a la sala de conferencias y ver a su esposo protegiendo a la otra mujer en sus brazos. Consumida por la rabia, ella confronta a Domenico directamente, le apunta con una pistola a la frente y le exige fríamente el divorcio.