APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Nubes Sin Intención, Viento de Pasión

Nubes Sin Intención, Viento de Pasión

Tras ocho años de relación, la vida de Yanet da un vuelco devastador al salir del hospital. De forma accidental, descubre que su novio Julián la engañó, haciéndole creer que tenía un problema estomacal para extraerle médula ósea y donársela en secreto a Sofía, su amiga de la infancia. Sin reclamos ni lágrimas, Yanet decide cortar todo lazo con él. Para empezar de nuevo, contacta a sus padres en el extranjero y acepta un matrimonio arreglado con la influyente familia Luna.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Yanet vio las siluetas de los dos alejándose.

Levantó la cara para no llorar, se tragó el dolor, abrió la puerta del coche, y caminó como pudo, tambaleándose, hacia la entrada del hospital.

Ya en la noche empezó a llover con fuerza. Yanet ni siquiera alzó las manos para cubrirse, dejó que el agua le cayera sobre la herida.

Una enfermera de urgencias gritó al verla, le curó la herida de rápidamente y se la llevó para que la revisaran y le hicieran estudios.

Una hora después, Yanet salió débil de los exámenes, y recién entonces pudo agarrar su celular. En la pantalla figuraban más de diez llamadas perdidas.

Todas de Julián.

Sin pensarlo mucho, lo apagó de inmediato.

Como calculó que estaría con suero hasta medianoche, Yanet le pidió a la enfermera que le consiguiera una habitación.

A medio camino entre el sueño y la vigilia, se acordó del pasado.

Desde que Julián había quedado discapacitado, ella iba a las cenas de negocios en su lugar.

Una vez, dos directores discutieron fuerte y volcaron la mesa. Los platos volaron y se estrellaron contra el suelo. Un pedazo de cerámica le rebotó y le cortó la muñeca.

Cuando Julián se enteró, llegó de inmediato. Ordenó a su asistente que cortara tratos con esas dos empresas y, muy preocupado, la llevó al hospital para que le limpiaran la herida.

Ella pensó que estaba exagerando, pero él le dijo con dulzura:

—Yanet, eres la mujer más importante para mí. A menos que estés dando a luz o algo similar, no quiero verte ni un rasguño. Las mujeres tienen que tener la piel suavecita y sin marcas. Así se ven más lindas con cualquier ropa o joya.

Ahora ella tenía la cara llena de sangre, pero él ni siquiera se había molestado en buscarla. Todo por otra mujer.

Le había prometido que no dejaría que se lastimara, pero bien que la había dejado arriesgar la vida donándole médula para salvar a otra.

Hasta el casamiento y los hijos los había planeado con otra a sus espaldas, sin que ella se enterara de nada.

Antes de dormirse, Yanet vio que «Sofía Feliz» había subido otro TikTok.

Era un video de Julián arrodillado, lavándole los pies para que pudiera dormir tranquila.

Yanet lo miró una y otra vez. Sintió un vacío en el estómago y no pegó un ojo en toda la noche.

A la mañana siguiente, Yanet regresó a la casa sin ganas de nada.

Apenas entró a la casona, el mayordomo, el tío Cortés, la recibió con cara de pocos amigos:

—Señora, el patrón la espera en la piscina. Y no está de buen humor…

Yanet caminó hacia la piscina, y, de lejos, vio a Julián consolando a Sofía, quien lloriqueaba bajito, haciendo uno de sus dramas.

Cuando Julián vio que Yanet por fin había regresado, no pudo ocultar el enojo, el cual fue notorio en su gélida voz:

—¿Fuiste tú quien, a propósito, les dio a los enemigos del padre de Sofía su ubicación?

Yanet se detuvo en seco. Miró a Sofía en el sofá. Ella la observó de reojo, con una sonrisa apenas dibujada en sus labios rojos. Y Yanet lo entendió todo de inmediato. Se masajeó las sienes, indignada, diciendo:

—Si ni sé quiénes son los enemigos de su papá, ¿cómo les iba a decir dónde estaba?

A Julián se le endureció el rostro. Sacó un fajo de fotos y las arrojó sobre la mesa, frente a Yanet.

—Entonces, ¿cómo explicas estas fotos tuyas hablando con ellos?

Yanet bajó la mirada. Vio las fotos esparcidas… y sintió que se le helaba la sangre.

Eran fotos de cuando había vendido sus cosas de valor hacía unos días. En las fotografías se la veía sentada en un café con un comprador.

Con razón hombre había pagado sin regatear. Lo único que le interesaba era verla.

Al ver que Yanet no respondí, Julián pensó que estaba aceptando la culpa, y su rostro apuesto se volvió sombrío.

—¿No te he dicho que no importa lo que digan de Sofía y de mí? Entre nosotros no hay nada. Siempre la he considerado como una hermana. Es una buena persona. Y tú llevas ocho años conmigo. Ya deberías saber bien cómo te he tratado todo este tiempo. Hace unos días te pedí que nos casáramos. ¿Y aun así la haces sufrir de esta manera? ¿Eso te parece justo?

Yanet escuchó sus palabras, sintiendo como si le clavaran agujas en el corazón.

En los ocho años de relación con Julián, un año, él la había buscado a propósito para vengarse por Sofía. Cinco se los había pasado cuidándolo cuando él estaba en silla de ruedas. Durante todo ese tiempo, él lloraba por las noches y todo porque una vez había decidido arriesgarse en una carrera para impresionarla a ella: a Sofía.

Pero todo ese dolor que Sofía le había causado… parecía que ya se le había olvidado por completo.

Durante esos años, Yanet había estudiado rehabilitación en secreto para ayudarlo mejor en su recuperación. Todos los días le daba masaje en las piernas. No había fallado ni uno solo.

Como él a veces tenía crisis, ella también había buscado a los mejores psicólogos de la ciudad, y había aprendido cómo calmarlo y acompañarlo emocionalmente.

De todo lo que ella sacrificó… él no se acordaba de nada.

¡Qué ironía, la verdad!

Yanet quería preguntarle: si tanto decía que Sofía era como su hermana, ¿por qué estaban viendo juntos el tema de los bebés de probeta?

—Sí, cómo me has tratado estos ocho años. Y también cómo la has tratado a ella… Me acabo de dar cuenta.

A Julián se le tensó el rostro.

—¿Qué es lo que de verdad te molesta?

Yanet no quería pelear con él, por lo que levantó las manos y le enseñó las vendas en la cabeza, sonriendo con burla.

—Ayer, cuando la secuestraron a ella, yo también me pegué en la cabeza. Me tuvieron que dar cinco puntos. ¿O de verdad crees que me haría algo así solo para perjudicarla?

Aunque ya le había dicho que estaba herida, Julián no le creía. Solo pensaba en Sofía.

Yanet lo miró fijo, viendo cómo le temblaba la mandíbula, y le tranquilizó pensar que en tres días se largaría.

—Julián… ya que estás tan seguro de que fui yo, dime, ¿cómo quieres arreglar esto?

También te podría gustar

Portada de la novela Adiós Ex, Hola el Rey del Bajo Mundo
8.8
El día de su boda, Emilia es humillada por su prometido, Ryder Conti, quien se casa con otra mujer por interés. Tras romper con su pasado, ella viaja a Sicilia para contraer nupcias con el Padrino de la familia Vettori. Tres años después, Emilia regresa a New Valley convertida en la respetada Donna del bajo mundo junto a su esposo e hijo. Al reencontrarse con un arrogante Ryder que la confunde con una simple sirvienta, él descubrirá que la mujer que abandonó ahora tiene el control absoluto.
Portada de la novela De Novia a Extraña, La Suerte que Gana
9.3
Tras despertar de una muerte trágica, Liliana regresa en el tiempo un mes antes de su boda. Al verse de nuevo frente a la manipulación de su padre, Joaquim, quien le exige ceder a su prometido Pedro a Renata, ella decide no volver a callar. Con una frialdad implacable, Liliana acepta el trato a cambio de mil millones y la ruptura legal de su lazo familiar. Cambiando un amor traicionero y una familia hostil por una inmensa fortuna, comienza su camino hacia la emancipación y la revancha.
Portada de la novela ¿El precio de no elegirme? ¡Su locura!
7.9
En la novela moderna ¿El precio de no elegirme? ¡Su locura!, la protagonista toma una decisión radical el día de su divorcio: marcharse únicamente con la ropa de su boda. Sin reclamar dinero, propiedades ni la custodia de sus tres hijas, sorprende a su ahora exesposo, el multimillonario Daniel Vegas. Aunque él cree que ella regresará arrepentida y que solo buscaba su estatus, la firmeza de su partida oculta una verdad devastadora que Daniel solo comprenderá cuando sea demasiado tarde y halle su cadáver.
Portada de la novela La Amante del Don me Quitó mis Billones
8.6
Para convertirse en la Donna de la familia Rossi, era necesario generar trescientos millones de dólares limpios en un año y sin ayuda. Tras una década de esfuerzo y diez empresas creadas desde cero para complacer a Vincent, la protagonista finalmente alcanza la meta. Sin embargo, descubre que él le entregó todo su imperio a Ava, la hija bastarda de su padre. Traicionada y decidida a abandonar el sueño de ascender junto a él, decide llamar a la mafia de Chicago para aceptar su propuesta de matrimonio.
Portada de la novela Lo Ayudé a Triunfar y Lo Dejé
8.1
En la novela juvenil Lo Ayudé a Triunfar y Lo Dejé, todos creían que ella daría la vida por el rebelde Iker Díaz tras tres años de encubrir sus peleas y facilitarle los estudios. Pero al ingresar a una universidad de élite, Iker la abandona con arrogancia por otra chica más interesante. Lejos de sufrir, ella acepta la ruptura con total tranquilidad: la madre de Iker le acaba de transferir cinco millones de dólares para que se aleje de él, un trato que habría cumplido de cualquier.
Portada de la novela Me convertí en la novia del archienemigo de mi ex
8.6
Después de que su novio Jasper la empujara al mar para impresionar a otra mujer, dejándola en cuidados intensivos, una joven despierta con amnesia selectiva. Aunque el culpable intenta disculparse y recuperar su lugar, ella ha olvidado por completo su existencia. Para desesperación de Jasper, la protagonista insiste firmemente en que su verdadero novio es Mateo, el hombre al que él más odia en el mundo. Comienza así un juego de tensiones donde el pasado y la rivalidad se entrelazan sin remedio.